
Pálpitos de vida en la ciudad de los muertos
El azul eléctrico del cielo, la luna llena, llena de imponencia y vitalidad bordean el escenario mutual para que comience la función…
Cada tres meses el Museo Cementerio San Pedro ubicado en el barrio que lleva el mismo nombre, cerca al centro de la ciudad, le abre las puertas a un público de múltiples edades que acude a un espectáculo de música, teatro, danza y poesía para enfrentar su miedo a las tinieblas, para sentarse en una lápida a departir con la muerte… vivos y muertos sumándose en el infinito caudal de soledades en las Noches de luna llena.
Con el apoyo del Ministerio de Cultura las Noches de luna llena de San Pedro se han convertido, en diez años de existencia, en un evento novedoso que busca hablar de la muerte como referente de vida pues luego de que el Ministerio lo declarara en el 99 como Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional, “la administración del Museo Cementerio quiso despojar la muerte del carácter doloroso, violento y trágico que le asignamos habitualmente y asociarla con el arte para fomentar una sensibilidad distinta” como afirma Patricia García directora del Museo.
Más de 700 visitantes acuden a este escenario cultural para recorrer los mausoleos y reconstruir distintas épocas históricas de Antioquia, reconocer valores históricos y estéticos de la arquitectura, la escultura y la pintura colombianas; conocer las prácticas religiosas de vivos y muertos a la vez que disfrutan de una obra, de un violín, de una lectura, de un baile contemporáneo o tradicional, o simplemente del cielo estrellado.
“Vengo sin falta con mi novio y mis amigos porque me parece una experiencia mágica, una fusión de lo sagrado y lo profano y el objetivo es fundamentalmente la apropiación social del patrimonio” señala Lina Bustamante, una estudiante universitaria que lleva más de dos años asistiendo al evento.
En mayo se realizará la siguiente lunada en el Museo Cementerio San Pedro, un lugar donde la historia nunca muere.
El azul eléctrico del cielo, la luna llena, llena de imponencia y vitalidad bordean el escenario mutual para que comience la función…
Cada tres meses el Museo Cementerio San Pedro ubicado en el barrio que lleva el mismo nombre, cerca al centro de la ciudad, le abre las puertas a un público de múltiples edades que acude a un espectáculo de música, teatro, danza y poesía para enfrentar su miedo a las tinieblas, para sentarse en una lápida a departir con la muerte… vivos y muertos sumándose en el infinito caudal de soledades en las Noches de luna llena.
Con el apoyo del Ministerio de Cultura las Noches de luna llena de San Pedro se han convertido, en diez años de existencia, en un evento novedoso que busca hablar de la muerte como referente de vida pues luego de que el Ministerio lo declarara en el 99 como Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional, “la administración del Museo Cementerio quiso despojar la muerte del carácter doloroso, violento y trágico que le asignamos habitualmente y asociarla con el arte para fomentar una sensibilidad distinta” como afirma Patricia García directora del Museo.
Más de 700 visitantes acuden a este escenario cultural para recorrer los mausoleos y reconstruir distintas épocas históricas de Antioquia, reconocer valores históricos y estéticos de la arquitectura, la escultura y la pintura colombianas; conocer las prácticas religiosas de vivos y muertos a la vez que disfrutan de una obra, de un violín, de una lectura, de un baile contemporáneo o tradicional, o simplemente del cielo estrellado.
“Vengo sin falta con mi novio y mis amigos porque me parece una experiencia mágica, una fusión de lo sagrado y lo profano y el objetivo es fundamentalmente la apropiación social del patrimonio” señala Lina Bustamante, una estudiante universitaria que lleva más de dos años asistiendo al evento.
En mayo se realizará la siguiente lunada en el Museo Cementerio San Pedro, un lugar donde la historia nunca muere.
